¡ Nosotros Deberíamos incrementar nuestra velocidad si queremos llevar el mismo paso del anhelo del Corazón del Todopoderoso, de ese Amor que haría a todos los hombres salvos! General William Booth
El pastor y misionero William Booth fundador y General del Ejército de Salvación dijo: “Soy de la opinión que el peligro más grande que se encontrará en el siglo XXI, es una religión sin el Espíritu Santo, un cristianismo sin Cristo, un perdón sin arrepentimiento, un cielo sin infierno y una política sin Dios”
Al analizar este mensaje del General Booth, nos damos cuenta que actualmente esto es nuestra realidad, muchas iglesias hoy día no viven una verdadera relación con el Espíritu Santo, todo es religiosidad y ritualismo, en la actualidad existe solo un cristianismo ausente de la persona de Jesús como centro de la vida. Cristianos contínuamente pidiendo perdón pero no han sufrido un verdadero arrepentimiento de sus pecados y mucho menos reflejan los frutos propios del Espíritu; hablamos del cielo y de una vida eterna, sin prevenir que el infierno esta expectante para atraer a quienes se desvían del camino o nunca han experimentado una verdaderavida cristiana.
“Haz algo!” Fue la orden que William Booth, fundador del Ejército de Salvación, dio a su hijo al ver a hombres sin hogar abrigados bajo el puente de Londres. Booth era un hombre de acción que en su afán de salvar las almas, valoró más las obras que los credos.
¿Qué habría hecho el evangelista cristiano del siglo 19 sobre el actual creciente número de pobres amontonados en ciudades, suburbios y en granjas americanas? Según un artículo recientemente publicado en “The Associated Press,” los economistas esperan que cuando las cifras del censo de 2011 se estrenen este otoño, muestren que la pobreza ha aumentado a un 15,7%, su nivel más alto en 50 años. Familias de clase media fuertemente hipotecadas, desempleados y graduados universitarios endeudados repentina e inesperadamente se encuentran unidos en las filas de los pobres más pobres.
Booth, quien murió hace ya 100 años, creyó en la santificación, un segundo bautismo que permite a los cristianos vencer el mal y dedicarse a mejorar sus condiciones so-ciales. Su expectativa fue que la obra redentora de su Ejército de Salvación alimentara al hambriento, diera techo a quien no lo tenía y que los rechazados encontraran un trabajo en el Reino de Dios durante su vida. Si eso no sucede, no fue porque Booth se descuido.
William Booth predicador metodista, fundador y primer General del Ejército de Salvación, nacido el 10 de Abril de 1829 en Nottingham, Inglaterra quien junto a sus seguidores dedicaron gran parte de su tiempo a obras de caridad en los barrios bajos, especialmente entre los más olvidados, a quienes se esforzaban por convertir al metodismo y alistar en el Ejército de Salvación. Él quien hace más de 100 años atrás tuvo la visión de lo que habría de ser la iglesia del siglo XXI, en muchas ocasiones dijo: “Vayamos más rápido para alcanzar el anhelo del corazón del Todopoderoso” ¿Cuál sería su actitud hoy día al observar el creciente número de pobreza, miles de personas viviendo en las calles, en los suburbios y debajo de los puentes? ¿Cuál sería la posición del General William Booth ante los cristianos hoy día? Él les diría que todos somos pecadores en necesidad de la Gracia de Dios, y que hay que continuar trabajando. “Vayamos más rápido, hagamos algo!”
“Mientras que existan mujeres que lloren, como lo sucede ahora, yo pelearé. Mientras hayan niños hambrientos, como los hay ahora, yo pelearé. Mientras que existan hombres en las prisiones, entrando y saliendo, yo pelearé. Mientras que quede un solo borracho, mientras que haya una sola niña perdida en las calles, mientras que haya una sola alma en tinieblas sin la luz de Dios, yo pelearé… ¡pelearé hasta el final!”
Por Libia Socorro













